MANISER ILUSTRE
MANISERO ILUSTRE
ENRIQUE CORDÓN JIMÉNEZ
Maestro Nacional
Villar de Maya (Soria), 15.07.1907
Manises (Valencia), 16.01.1979

Nació
el 15.07.1907, en Villar de Maya, un pueblecito de la provincia de
Soria, enclavado entre pintorescos puertos de Piqueras (Guadalajara) y Oncala (Soria).

Tenía
9 años cuando su familia se trasladó a la capital en donde realizó
sus estudios de bachiller.

Cinco
años después, su padre que había sido herrero en el pueblo, tuvo
ocasión de un trabajo en Madrid. No lo dudó. Las posibilidades era
mucho mayores en la capital, sobre todo, para los estudios de sus
cuatro hijos.

Efectivamente,
a los 18 años, Enrique ya era maestro, y un año más tarde aprobó
las oposiciones.

Ante
él se abría un mundo de trabajo y de ilusión, que conquistaría
con su esfuerzo y en el que sería constante durante toda su vida.

Su
primera escuela fue en un pueblo de Madrid, con plaza provisional. En
el primer concurso de traslados, solicitó plaza en Soria y le
concedieron Ausejo de la Sierra, un pueblo cerca de Numancia , en
donde ejerció su docencia hasta 1936.

Incorporado
a filas, en la Guerra Civil, fue trasladado a la Auditoría de Guerra
en Zaragoza, en donde estuvo hasta su finalización en 1939.

Durante
la guerra, en 1938, contrajo matrimonio con Natividad Valdecantos
Lozano, de su mismo pueblo natal y al finalizar la contienda civil,
volvió a su escuela de Ausejo hasta 1942, año en que solicitó
traslado.

Esta
vez acompañado por su mujer y su hijo primogénito Octavio, vino a
la provincia de Valencia, a Cofrentes. Allí desarrolló su labor
docente durante casi 17 años y nacieron sus hijos Enrique, Luis,
Antonio y Adoración. Son muchos y muy buenos los recuerdos que se
gastan de esta época, entre la gente del pueblo.

En
el Balneario de Cofrentes, conoció a vecinos de Manises y atraído por esta localidad, a la que ya había visitado, y previa petición
de traslado, en 1958 llegó a nuestra Ciudad, Histórica y Laboriosa,
a ejercer en la que sería su última escuela y población de
residencia, hasta su jubilación en 1975.

Su
dedicación, en esta escuela unitaria, fue plena e integrada. Nunca
escatimó tiempo ni atención personalizada a sus alumnos. Su trabajo
iba más allá de las paredes del aula. Era un hombre enamorado de
su quehacer como educador. No le importaban los sacrificios, con tal
de ver en sus discípulos un progreso en su formación. Don Enrique
era el alma de una escuela para la vida. Muchos somos los que en
Manises le llevamos en nuestro corazón de niños, siempre oportuno
en la palabra, un consejo práctico, una explicación en la duda, un
ánimo en el desaliento . . . . siempre hermano, padre, amigo.

Porque
creía en lo que hacía, porque creía en sus alumnos, porque creía
en la educación, sus discípulos creyeron en él. Fue un hombre creíble para los demás y lo demostró con su talante abierto,
dinámico, servicial, cercano, emprendedor, lleno de buen humor,
haciendo de su trabajo una verdadera vocación. Un amante de su
escuela y de todo aquello que pudiera suponer cultura y progreso.

Ha
sido para muchas generaciones de jóvenes, una referencia clave en
sus vidas, por las que pasó dejando una huella imborrable. Algo de
él llevarán.

Quien
recuerda sus primeros años en nuestro pueblo, le ve recorriendo las
fábricas y los domicilios particulares, tratando de convencer a los
muchachos (todavía niños) y a sus padres, de las ventajas de la
escolarización, ya que cuando él llegó a Manises, el número de
alumnos que asistían a la escuela era muy bajo a causa de su
temprana incorporación al mundo del trabajo. En aquella época la
cerámica estaba en auge y las fábricas recibían a los jóvenes de
corta edad. Y quiso recuperar y recuperó para la escuela, chavales
que tras una buena formación tuvieran más oportunidades para
abrirse camino en la vida.

Pero
si el corazón de este extraordinario maestro tuvo alguna
inclinación, siempre fue hacia los más jóvenes y marginados, y por
ello trabajó con especial interés en la integración social de los
niños y jóvenes de etnia gitana, a quienes ganó desde el respeto y
la gratuidad de su servicio.

En
su jubilación, ya en el colegio FÉLIX RODRÍGUEZ DE LA FUENTE, se
le rindió un merecido homenaje y el entonces Inspector Jefe de
Enseñanza Don Rafael Galárraga Ecenarro, destacó con emotivas
palabras los 45 años de ejemplar dedicación y eficacia en la
actividad docente de Don Enrique.

Sabemos
que supo compaginar su vida en el aula, con ocupaciones que aceptó
de muy buen grado: Director, Corresponsal de prensa, Colaborador en
campañas de alfabetización, y Programas Escolares de Radio. Fue el
fundador de Mutualidades y Cotos Escolares, Cronista Oficial del
Reino, Secretario de la Junta de enseñanza, Delegado Local del
Servicio Español de Magisterio, Miembro activo de la casa Regional
Castellano-Leonesa, entre otras.

Enfermó
en marzo de 1978 y el proceso de su grave dolencia le desencadenó un
sufrimiento corporal que supo llevar con elegancia y buen humor,
siendo él mismo quien diera a su familia ánimo y calma, en los
momentos de mayor dolor. Y es que este gran hombre y maestro murió
como vivió, lleno de amor por la vida, con la serenidad de quien
espera contra toda esperanza, con el estilo que marcó toda su
existencia: la lucha hasta el último suspiro, y éste fue el 16 de
enero de 1979, día que nos dejó.

Quienes
tuvimos la suerte de conocer a Don Enrique y convivir con él, hemos
descubierto que fue un regalo excepcional y guardamos en nuestra
memoria el recuerdo vivo de un hombre entrañable que supo hacer de
su vida un canto a la libertad, trazado desde la conquista del saber
y el buen hacer.

Dory
Cordón

Manises,
Febrero de 2001

ESTA ES LA BIOGRAFÍA QUE SU HIJA DORY REALIZÓ EN SU DÍA. EN LA ACTUALIDAD, EN 2023, TENGO EN MI PODER FOTOGRAFÍAS QUE ME HA DEJADO, Y QUE TENGO ESCANEADAS, PARA PODER INCLUIRLAS EN ESTA ENTRADA JUNTO CON LA BIOGRADÍA DE DON ENRIQUE.

En ellas podremos apreciar su vida y trabajo en los distintos pueblos o ciudades en las que estuvo ejerciendo su profesión de maestro.

En breve se incluirán.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos.
Privacidad